Cantabria

Hace ya bastantes meses, mi hermana y yo dijimos que teníamos que visitar Cantabria… Pues bien, este último fin de semana es el destino que hemos tomado…

Preparamos el viaje a Cantabria como un viaje fugaz de fin de semana a sabiendas de que iba a ser una verdadera paliza el ir hasta Cantabria y visitar todo lo que queríamos visitar en tan poco tiempo… pero aun con esas pusimos rumbo al norte.

Cantabria

 Uno de los mil paisajes de Cantabria que te deja sin habla…

Salimos de Madrid el viernes a las 17:30 aprox., hora a la que yo salía de trabajar y llegamos al alojamiento algo antes de las 23:00. Nos alojamos en el pueblo pesquero de San Vicente de la Barquera en los Alojamientos El Páramo, unos alojamientos rurales preciosos y envueltos en un entorno perfecto. De estos alojamientos os hablaré largo y tendido en otro post.

Después de dejar todos los bártulos en el alojamiento, fuimos al centro de San Vicente de la Barquera a cenar algo y después de esto estuvimos dando un pequeño paseo nocturno por el pueblo.

Mi hermana y yo habíamos estado preparando durante toda la semana un pequeño planning con lo que íbamos a ver y por la mañana, mientras desayunábamos en el alojamiento, la dueña del sitio nos preguntó que qué ruta íbamos a seguir… Le comentamos la ruta y le parecieron muchos kilómetros y realmente no íbamos a ver la “esencia” de Cantabria, a si que nos recomendó la ruta que a continuación os presento…

Partimos dirección a las Cuevas del Soplao, situadas a unos 30 km de San Vicente de la Barquera. Me supongo que os imaginaréis el tipo de paisajes que allí se podía ver y disfrutar, pero no está de más hacer alarde de la belleza del lugar… Los paisaje eran todo verdes, con unos árboles tan frondosos que parecía que te iban a absorber… La carretera es casi como un elemento más del entorno y conducir por esas carreteras, para mi, se convierte en un verdadero lujo… Cuando llegamos a la pequeña montaña que albergaba las Cuevas del Soplao, pudimos vislumbrar lo infinita que es Cantabria: mirásemos por donde mirásemos, solo se veía naturaleza.

La visita a las Cuevas fue increíble… Pudimos disfrutar de la gran riqueza geológica que podíamos encontrar en ella y salimos totalmente maravilladas por su belleza. En un post que publicaré próximamente os hablare mas detenidamente sobre las Cuevas del Soplao.

Cueva el Soplao

Cueva el Soplao

Después de la visita a las Cuevas, fuimos rumbo a Bárcena Mayor, un pueblo pequeño y precioso que está escondido entre las montañas de Cantabria y que es considerado como el pueblo más antiguo de España.

Barcena mayor

Casa característica de Bárcena Mayor

Cuando terminamos la visita a Bárcena Mayor, condujimos rumbo a Comillas, haciendo una parada en Cabezón de la Sal para comer. Cuando llegamos a Comillas, nos sorprendió mucho ver que en los edificios y en las calles se podían atisbar rasgos modernistas provenientes de Cataluña, ya que es muy grande la influencia de ésta última en la ciudad. Allí vimos el cementerio de Comillas, muy famoso por su arquitectura gótica y por que su fachada ha sido declarada como Bien de Interés Cultural; y también vimos la Universidad Pontificia de Comillas, en la cuál hicimos una visita guiada por su interior. La Universidad estaba situada en lo alto de un terreno por lo que desde allí se teníamos unas vistas preciosas del Palacio del Sobrellano, también en Comillas.

universidad comillas

Universidad de Comillas

Comillas

Panorámica de Comillas desde la Universidad, con el Palacio del Sobrellano

El rumbo que cogimos después de visitar Comillas fue Santillana del Mar, conocida como la villa de “Las Tres Mentiras” ya que no es “ni santa, ni llana, ni tiene mar”. Este pueblo nos encantó ya que su influjo medieval se respiraba por todos los rincones de la ciudad, de hecho, la ciudad fue declarada como Conjunto Histórico-Artístico en 1889 y está dentro de la Red de los Pueblos Más Bonitos de España. Mencionar también que en las inmediaciones de esta villa se puede encontrar las Cuevas de Altamira, famosa mundialmente por sus pinturas rupestres y declarada como Patrimonio de la Humanidad.

Santillana del Mar

Santillana del Mar

santillana del mar

Calle de Santillana del Mar

El día siguiente, el domingo, salimos del alojamiento ya cargadas con todos los bártulos para terminar de recorrer lo que aún nos faltaba y después ya bajar directamente a Madrid. Lo primero que hicimos fue visitar la ciudad donde nos hospedábamos, San Vicente de la Barquera. San Vicente de la Barquera es un pueblo pesquero en el que su principal actividad es el turismo debido a la gran belleza natural y patrimonial que se puede encontrar en la zona. Como la mayoría de los pueblos que se pueden encontrar en torno a toda la costa cántabra, en esta villa también se puede encontrar mucha influencia medieval. Como ejemplos claros se pueden destacar el Castillo del Rey o la Iglesia de Santa María de los Ángeles.

San Vicente de la Barquera

Puerto pesquero de San Vicente de la Barquera 

san-vicente-de-la-barquera

San Vicente de la Barquera

Después de visitar San Vicente de la Barquera, fuimos rumbo a Santander. Cuando llegamos allí, fuimos directamente a la playa de El Sardinero… decir que estaba llenísimo de gente y nos fue prácticamente imposible aparcar el coche. Cuando ya estábamos a punto de desistir, pudimos aparcar el coche en una zona en la que podíamos ver el mar desde una montañita con cesped por lo que finalmente mereció la pena el calvario que habíamos pasado al intentar aparcar el coche en la capital cántabra.

Santander

Playa de Santander

Ya cerca de la hora de la comida, nos trasladamos hacia el pueblo de Noja. Este pueblo me llamó mucho la atención porque era muy diferente a lo que veníamos viendo durante todo nuestro viaje: nos encontramos con un pueblo muy turístico, al estilo de las ciudades del Levante de España, pero sin esa aglomeración que los caracteríza. Si a eso le sumamos una temperatura mucho más agradable (un calor aguantable) y el entorno que lo rodea, lo hace el lugar perfecto de veraneo para quienes, cómo a mi, nos gusta la playa pero no en exceso. En un sitio como Noja se podría decir que lo tienes todo: tu playa para tomar el sol y luego tu montaña para hacer excursiones y hacer turismo de interior… ¿qué más se puede pedir?

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Playa de Trengandín en Noja

Para finalizar nuestro viaje, visitamos la ciudad de Santoña, famosa por su anchoas. Desde el puerto de Santoña, también pudimos disfrutar de las vistas de la playa de Laredo, la playa de arena fina más extensa de toda Cantabria.

playa-de-san-martin-en-santoña

Playa de Santoña

He disfrutado esta escapada cántabra como hacía mucho que no lo hacía. Lo he hecho con mi hermana que, a pesar de que nos vemos todos los días, hacía muchísimo que no disfrutaba de ella como lo he hecho en este viaje : ) También decir que tenía muchas ganas de descubrir estas tierras, pero es verdad que me ha sabido a poco… Me he prometido a mi misma volver por unos cuanto días par descubrir más a fondo todo lo que esta tierra nos ofrece, para fusionarme bien con el ambiente… Sin duda, vengo enamorada de esta tierra : )

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4 comentarios en “Cantabria

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