El Árbol de la Vida

Árbol de la VidaHace un mes  más o menos, con motivo de que me cambiaron a un departamento relacionado ya con mis estudios, mis compañeros del antiguo departamento me regalaron un precioso colgante con el Árbol de la Vida. Para ser sincera, había visto la imagen en muchos abalorios, cuadros y demás; pero nunca se me había pasado por la cabeza que esta figura tuviese un significado especial.

Después de indagar un poco, descubrí que el significado que hay detrás de la figura, va más allá que una simple imagen. Son muchas las leyendas que hay acerca del Árbol de la Vida, dependiendo de la cultura o etnia sobre la que estemos leyendo, pero me gustaría dejar aquí plasmado la que más me ha llamado la atención, quizás, porque de ella puedo sacar mi propia enseñanza:

Leyenda del Árbol de la Vida

Hubo un tiempo en el que, en un recóndito lugar del planeta, nació y creció un gran árbol con raíces inmensas, ramas exuberantes y frutos ricos en nutrientes para las personas y animales. Tal era su tamaño que cientos de especies de aves se alimentaban de los frutos de su copa y los hombres acudían para tomar semillas y trasplantar pequeños ejemplares para dar de comer a sus familias. Además de alimento, también les proporcionaba un fuerte poder de regeneración y de longevidad.

El Árbol de la Vida tenía un guardián que apuntaba todo lo acontecido alrededor y actuaba de moderador en caso de incidentes.

Pero un pueblo guerrero se enteró de las propiedades del Árbol y acudió para arrancar las raíces y llevarlo a sus tierras con la intención de arrebatar a toda la humanidad la gratuidad de aquella fuente de vida y hacerla suya, cobrando en oro y plata a todo aquel que deseara tomar de sus frutos.

Los dioses creadores del Árbol de la Vida se enfurecieron por la avaricia, el egoísmo y la violencia de estos guerreros y provocaron la muerte instantánea de las raíces y semillas. Un rayo de fuego redució a cenizas aquella magnífica planta que había alimentado y dado vida a tantas especies en la Tierra.

Las comunidades situadas cerca del emplazamiento sagrado, convocaron a los dioses para rogarles piedad con aquellos quienes fueron siempre respetuosos con el Árbol de la Vida. Los dioses fueron bondadosos y ordenaron a una bandada de pájaros que hiciesen resurgir las semillas de las cenizas provocadas por aquel rayo de fuego, esparciéndolas por todos los rincones de la Tierra. De este modo todos los habitantes podían alimentarse de los ricos frutos de estas especies vegetales, pero ninguno de ellos poseía la capacidad de regeneración y longevidad del original Árbol de la Vida.

De este modo, los dioses realizaron una promesas a los habitantes: concederían las propiedades regenerativas y de vida a los frutos de aquellos árboles cuando los hombres tuvieran el corazón limpio y fueran capaces de ser solidarios los unos con los otros.

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De esta leyenda, yo saco una gran reflexión al respecto y es que durante la vida, tenemos que sembrar semillas fértiles para saborear el fruto de nuestra cosecha; es decir, poquito a poco y con perseverancia tenemos que ir labrando nuestro camino en la vida. Todo ello hay que conseguirlo con respeto hacia los demás y sin arrebatarles lo que por derecho es suyo o que se han trabajado durante su camino.

No obstante, quiero dejar aquí plasmado lo que me dijo mi amiga y compañera del trabajo Itziar acerca de su significado: que los árboles de la vida simbolizan el lugar de donde venimos, nuestras raices; y el futuro que nos espera, las ramas que van creciendo : )

Para acabar con el post de hoy, quería enseñaros el precioso colgante que me regalaron mis compañeros del trabajo. Además que quiero aprovechar para dejar por aquí también escrito lo que por Facebook ya les dije:

Colgante Árbol de la Vida

“Existen personas grandes, maravillosas… y luego están mis compis de Central, personas excepcionales donde las haya : D

Gracias por este precioso detalle que habéis tenido conmigo, mi amuleto de la suerte para esta nueva etapa que recien ha empezado.

Pero sobre todo, gracias por haberos topado conmigo en esta vida, por ser como soys, por las risas, por todo lo que me habéis enseñado (y lo que me seguís enseñando!), porque aunque esté una planta más arriba vais a tener que seguir aguantándome jejeje

Y por que los disgustillos varios del día a día, los días malos de trabajo, los agobios de última hora… a vuestro lado son diferentes : )

Gracias por todo! Os quiero!”

Fuente de la leyenda: El rincón de mis alhajas – Leyenda del Árbol de la Vida

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Un mar bailando bajo la lluvia

Recuerdo que hace un año, mientras me encontraba de vacaciones en Benidorm, escribí una entrada acerca del mar y lo que me trasmitia al verlo…

Este año me encuentro a muchos kilómetros de distancia de Benidorm, pero lo que el mar me trasmite aquí en Peñíscola sigue siendo una cantidad de sentimientos encontrados que nuevamente necesito dejar plasmados…

Hoy el cielo está muy nublado y apenas se ve el sol. De vez en cuando hay un algún rayo que se cuela entre alguna nube pero el protagonista de hoy es el cielo encapotado. La visión del mar bajo este cielo es gris. No se puede apreciar el azul de estos últimos días, pero ello no significa que deje de ser bello.

Ha empezado a llover y parece que el mar ha sacado su peor carácter. Hacia mucho que no veía llover sobre el mar… La conjunción del mar y la lluvia parece mágica y a su vez sobrenatural. Es como si el mismo mar se alimentará de su propio ser, que es el agua…

Ahora más que nunca, el mar me inspira respeto. Respeto porque no hay en la Naturaleza, elemento más poderoso que él. Si el mar quiere, te invita a que disfrutes de su calma. Si el mar quiere, te invita a que te des un baño con él. Si el mar quiere, te brinda con ese sonido del oleaje que hace que te alejes de todas las preocupaciones que te invaden. Si el mar quiere, arrasa con todo…

Mientras disfruto del espectáculo dantesco del mar bailando bajo la lluvia, me doy cuenta de que son muy dispares las cosas que te trasmite el mar… Calma, tranquilidad, evasión, respeto, fortaleza, grandiosidad…

Creo que no hay elemento en la Naturaleza que pueda hacer sentir tantas cosas y a la vez tan diferentes…

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Lo que la ciudad no tiene

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Este fin de semana lo he pasando en el pueblo de mi padre. Hacía muchísimos meses que no venia y ya tenía ganas de venir a dar una vueltecita y a ver a mi abuela paterna.

Anoche, salí al patio trasero y cerré los ojos. Me puse a escuchar todos esos sonidos que en una gran urbe no se puede apreciar tanto: las hojas movidas por el viento, los grillos cantando en su hábitat natural… En ese momento, con los ojos cerrados, no me sentía en el patio trasero de la casa, sino en medio de una gran espiral de naturaleza en su máximo explendor.

Y abrí los ojos… Y los elevé hasta que dieron de bruces con el cielo estrellado que había sobre mi cabeza. Impresiona mucho la claridad con la que se ven las estrellas cuando estamos en un lugar tal poco contaminado luminicamente como es San Juan del Molinillo. Puntos de luz en el cielo que titileaban en la inmensidad oscura del cielo abulense…

Son esos pequeños detalles de la naturaleza los que te hacen pensar realmente en las cosas que nos perdemos estando sumergidos en las grandes urbes y como son esos pequeños detalles los que hacen que se valore aun más el poder salir de la gran ciudad y perderse durante unos días, horas… en la paz, tranquilidad y naturaleza que nos brindan estos pequeños pueblos perdidos….

Y nueve años después… Acabé mis estudios! :”)

Ingeniería Informática y Administración y Licenciatura Dirección de EmpresasAún no me lo puedo creer… Hoy, día 22 de junio de 2015, después de 9 años y el año tan duro que he pasado, he presentado al fin el Proyecto Fin de Carrera lo que conlleva el final de mis estudios :”)

Han sido tantísimos años de sacrificio y de amor propio por sacar fuerzas de donde no las hay para seguir, que ahora mismo tengo una sensación tan tan extraña en el cuerpo… Por un lado tengo la sensación de que dejo una etapa muy importante de mi vida a mis espaldas. Etapa en la que sin darme cuenta he ido creciendo como persona. Me acuerdo la primera clase de Informática Básica, el primer día de la universidad, que me dije a mi misma “Cristina, ¿dónde te has metido?”, y aquí estoy, 9 años después llorando de la emoción porque al fin he acabado lo que hace 9 años empecé. Muchos pensarán que ¡Madre mía! 9 años para sacarse la carrera! Cuantísimo tiempo! y no les quito razón. Aún así, hay que ver las circunstancias de cada uno y analizar el por qué de haber tardado tanto en acabar… Y sí, han sido 9 años en los que me he sacado 2 carreras universitarias y, durante los 4 últimos años, he estado trabajando a jornada completa…

Si ahora mismo me preguntasen con qué me quedo de estos últimos años, sin dudarlo, me quedaría con todo: con los buenos momentos, con los malos, con los nervios de los exámenes, con el “vivir al límite” con esas prácticas que el día de antes de presentarlas no funcionan, con los ratos de cafetería, con la indignación que he sentido hacia algunos profesores, con la admiración con la que he mirado a otros… Me quedo con TODAS las personas (del ámbito universitario y externo) que he conocido en todo este tiempo. buenas y malas, porque de las buenas siempre te quedará un buen recuerdo e incluso su amistad durará por muchos años, y de las malas, se aprende a base de palos; me quedo con los llantos de estos últimos meses por la sensación de “necesitar dar más de sí y no poder”…

Pero sin duda me quedo con las personas que siempre han estado ahí de manera incondicional, en los buenos y los malos momentos. Me quedo con todas esas personas que me han estado aguantando estos últimos meses día tras día, que les hablase de mil cosas que a lo mejor ellos ni entendían. Me quedo con mi familia, que no los cambio por nada, que han llorado, se han puesto nerviosos, han reído, se han emocionado… tanto o más que yo.

Está claro que ahora empieza una nueva etapa, la etapa en la que tengo que crecer profesionalmente ya que cómo todos sabemos, lo aprendido en la universidad es una base a lo que ahora, de verdad, tenemos que enfrentarnos.

Al finalizar la lectura del Proyecto, mi tutora (a la que le tengo que agradecer tanto) y el resto de los profesores que me han evaluado, me han preguntado que si tenía trabajo de lo mio… Afortunadamente, voy a poder trabajar de lo que he estudiado y en un ámbito que voy a poder sacar partido a las dos carreras que he estudiado y los profesores, han coincidido en decir que es una suerte ya que la mayoría de la gente que llegamos hasta aquí y nos hacen esta pregunta les dicen que tienen pensado irse al extranjero porque aquí no hay trabajo

Ya solo me queda agradecer a esas personas, con las que siempre me quedaré y que han estado conmigo durante este largo camino, que sin su apoyo incondicional, sin sus ánimos y su fe ciega en mi cuando yo la perdía en mi misma; quizá no hubiese llegado a donde hoy, día 22 de junio de 2015 he llegado, a ser Ingeniera Informática y Licenciada en Administración y Dirección de Empresas :”)

The Walking Dead [serie + reflexión]

The Walking Dead

Quería dedicarle un huequito de mi blog a una de las últimas series que he estado viendo: The Walking Dead. Hace aproximadamente un año, empecé a ver la serie y, la verdad, veía un capítulo muy de tarde en tarde…. Hasta que cambié de móvil y empecé a ver los capítulos en él, que me era más cómodo.

Me imagino que todos tendréis más o menos una idea de la temática de la serie: el mundo es un lugar apocalíptico donde un virus infecta a las personas y, cuando éstas mueren, reviven pero ya no son los mismos…. Son caminantes los cuales se mueven por el instinto de carne fresca y, como es de imaginar, los supervivientes en este nuevo mundo tienen que aprender a sobrevivir bajo estas circunstancias…

Esta serie no es una simple serie de “zombies”, de hecho, en la serie nunca utilizan este término sino que usan otros términos como caminantes, errantes, podridos… Precisamente porque no quieren catalogar la serie como el género “de zombies” de cualquier otra serie/película.

Reconozco que me gusta el género “zombie”, pero no a la antigua, sino cómo lo están desarrollando en los últimos años… Y ha sido una suerte poder encontrar en esta serie todo lo que busco en este género.

The Walking Dead muestra el instinto de supervivencia en su máxima expresión al poner a sus personajes en situaciones más que complicadas, ya no con los “caminantes” si no también con distintos seres humanos con los que se van encontrando a lo largo de la serie. Lo que más me gusta de la serie es el desarrollo que tienen los personajes a lo largo de la misma. Desde el primer capítulo hasta el último, se puede ver cómo evolucionan todos ellos bajo el instinto de la supervivencia. Esto me hace mucho pensar en la Teoría de la Supervivencia de Charles Darwin, la cuál es una de las tres premisas de su Teoría de la Selección Natural. Esta teoría viene a decir que solo los ejemplares más fuertes y que se consigan adaptar a un cierto entorno (con sus características) serán los que sobrevivan y puedan continuar la especie. Y en The Walking Dead se puede apreciar todo esto. Los personajes tienen que aprender a sobrevivir en un entorno diferente al habitual y sólo los más fuertes son los que siguen adelante. De esto también derivan otros rasgos que se van desarrollando en la mayoría de los personajes, como por ejemplo la frialdad con las que son capaces de matar, la fortaleza con la que se cubren ante la pérdida de personas que pierden, la manera de afrontar problemas cotidianos, etc. También sorprende ver cómo un grupo, con personas totalmente diferentes entre sí, puede llegar a ser una gran familia; donde las virtudes de cada uno supone un punto importantísimo para la supervivencia del grupo.

Viendo una serie de estas características, mi cabeza a empezado a hacerse preguntas tales cómo ¿cuánto podría sobrevivir en un mundo apocalíptico como ese? ¿me plantearía quitarme la vida antes que vivir en continúa alerta por un posible ataque de caminantes que me convierta en uno de ellos? ¿cómo cambiaría mi forma de ser? ¿me volvería tan fría y dura como sus personajes? ¿confiaría en los seres humanos que me encontrase por el camino?…

Puedo intuir algunas de las posibles respuesta que podría dar a estas preguntas… Pero a la última pregunta si que puedo responder algo… y es que en la serie se deja claro que ante un mundo de esas características (y quizás, no tan lejos de la realidad que vivimos) a quien más hay que temer a veces es más a los vivos que a los muertos…