Y nueve años después… Acabé mis estudios! :”)

Ingeniería Informática y Administración y Licenciatura Dirección de EmpresasAún no me lo puedo creer… Hoy, día 22 de junio de 2015, después de 9 años y el año tan duro que he pasado, he presentado al fin el Proyecto Fin de Carrera lo que conlleva el final de mis estudios :”)

Han sido tantísimos años de sacrificio y de amor propio por sacar fuerzas de donde no las hay para seguir, que ahora mismo tengo una sensación tan tan extraña en el cuerpo… Por un lado tengo la sensación de que dejo una etapa muy importante de mi vida a mis espaldas. Etapa en la que sin darme cuenta he ido creciendo como persona. Me acuerdo la primera clase de Informática Básica, el primer día de la universidad, que me dije a mi misma “Cristina, ¿dónde te has metido?”, y aquí estoy, 9 años después llorando de la emoción porque al fin he acabado lo que hace 9 años empecé. Muchos pensarán que ¡Madre mía! 9 años para sacarse la carrera! Cuantísimo tiempo! y no les quito razón. Aún así, hay que ver las circunstancias de cada uno y analizar el por qué de haber tardado tanto en acabar… Y sí, han sido 9 años en los que me he sacado 2 carreras universitarias y, durante los 4 últimos años, he estado trabajando a jornada completa…

Si ahora mismo me preguntasen con qué me quedo de estos últimos años, sin dudarlo, me quedaría con todo: con los buenos momentos, con los malos, con los nervios de los exámenes, con el “vivir al límite” con esas prácticas que el día de antes de presentarlas no funcionan, con los ratos de cafetería, con la indignación que he sentido hacia algunos profesores, con la admiración con la que he mirado a otros… Me quedo con TODAS las personas (del ámbito universitario y externo) que he conocido en todo este tiempo. buenas y malas, porque de las buenas siempre te quedará un buen recuerdo e incluso su amistad durará por muchos años, y de las malas, se aprende a base de palos; me quedo con los llantos de estos últimos meses por la sensación de “necesitar dar más de sí y no poder”…

Pero sin duda me quedo con las personas que siempre han estado ahí de manera incondicional, en los buenos y los malos momentos. Me quedo con todas esas personas que me han estado aguantando estos últimos meses día tras día, que les hablase de mil cosas que a lo mejor ellos ni entendían. Me quedo con mi familia, que no los cambio por nada, que han llorado, se han puesto nerviosos, han reído, se han emocionado… tanto o más que yo.

Está claro que ahora empieza una nueva etapa, la etapa en la que tengo que crecer profesionalmente ya que cómo todos sabemos, lo aprendido en la universidad es una base a lo que ahora, de verdad, tenemos que enfrentarnos.

Al finalizar la lectura del Proyecto, mi tutora (a la que le tengo que agradecer tanto) y el resto de los profesores que me han evaluado, me han preguntado que si tenía trabajo de lo mio… Afortunadamente, voy a poder trabajar de lo que he estudiado y en un ámbito que voy a poder sacar partido a las dos carreras que he estudiado y los profesores, han coincidido en decir que es una suerte ya que la mayoría de la gente que llegamos hasta aquí y nos hacen esta pregunta les dicen que tienen pensado irse al extranjero porque aquí no hay trabajo

Ya solo me queda agradecer a esas personas, con las que siempre me quedaré y que han estado conmigo durante este largo camino, que sin su apoyo incondicional, sin sus ánimos y su fe ciega en mi cuando yo la perdía en mi misma; quizá no hubiese llegado a donde hoy, día 22 de junio de 2015 he llegado, a ser Ingeniera Informática y Licenciada en Administración y Dirección de Empresas :”)

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The Walking Dead [serie + reflexión]

The Walking Dead

Quería dedicarle un huequito de mi blog a una de las últimas series que he estado viendo: The Walking Dead. Hace aproximadamente un año, empecé a ver la serie y, la verdad, veía un capítulo muy de tarde en tarde…. Hasta que cambié de móvil y empecé a ver los capítulos en él, que me era más cómodo.

Me imagino que todos tendréis más o menos una idea de la temática de la serie: el mundo es un lugar apocalíptico donde un virus infecta a las personas y, cuando éstas mueren, reviven pero ya no son los mismos…. Son caminantes los cuales se mueven por el instinto de carne fresca y, como es de imaginar, los supervivientes en este nuevo mundo tienen que aprender a sobrevivir bajo estas circunstancias…

Esta serie no es una simple serie de “zombies”, de hecho, en la serie nunca utilizan este término sino que usan otros términos como caminantes, errantes, podridos… Precisamente porque no quieren catalogar la serie como el género “de zombies” de cualquier otra serie/película.

Reconozco que me gusta el género “zombie”, pero no a la antigua, sino cómo lo están desarrollando en los últimos años… Y ha sido una suerte poder encontrar en esta serie todo lo que busco en este género.

The Walking Dead muestra el instinto de supervivencia en su máxima expresión al poner a sus personajes en situaciones más que complicadas, ya no con los “caminantes” si no también con distintos seres humanos con los que se van encontrando a lo largo de la serie. Lo que más me gusta de la serie es el desarrollo que tienen los personajes a lo largo de la misma. Desde el primer capítulo hasta el último, se puede ver cómo evolucionan todos ellos bajo el instinto de la supervivencia. Esto me hace mucho pensar en la Teoría de la Supervivencia de Charles Darwin, la cuál es una de las tres premisas de su Teoría de la Selección Natural. Esta teoría viene a decir que solo los ejemplares más fuertes y que se consigan adaptar a un cierto entorno (con sus características) serán los que sobrevivan y puedan continuar la especie. Y en The Walking Dead se puede apreciar todo esto. Los personajes tienen que aprender a sobrevivir en un entorno diferente al habitual y sólo los más fuertes son los que siguen adelante. De esto también derivan otros rasgos que se van desarrollando en la mayoría de los personajes, como por ejemplo la frialdad con las que son capaces de matar, la fortaleza con la que se cubren ante la pérdida de personas que pierden, la manera de afrontar problemas cotidianos, etc. También sorprende ver cómo un grupo, con personas totalmente diferentes entre sí, puede llegar a ser una gran familia; donde las virtudes de cada uno supone un punto importantísimo para la supervivencia del grupo.

Viendo una serie de estas características, mi cabeza a empezado a hacerse preguntas tales cómo ¿cuánto podría sobrevivir en un mundo apocalíptico como ese? ¿me plantearía quitarme la vida antes que vivir en continúa alerta por un posible ataque de caminantes que me convierta en uno de ellos? ¿cómo cambiaría mi forma de ser? ¿me volvería tan fría y dura como sus personajes? ¿confiaría en los seres humanos que me encontrase por el camino?…

Puedo intuir algunas de las posibles respuesta que podría dar a estas preguntas… Pero a la última pregunta si que puedo responder algo… y es que en la serie se deja claro que ante un mundo de esas características (y quizás, no tan lejos de la realidad que vivimos) a quien más hay que temer a veces es más a los vivos que a los muertos…

Reflexiones matutinas

El día 7 de enero, montada en el tren camino del trabajo a eso de las 7:30 de la mañana, me encontraba recapacitando sobre algunas cosas… En ese momento, mi inspiración me permitió expresar en palabras a través de Facebook lo que en ese momento sentía y ahora, me veo en la necesidad de dejar aquí plasmadas esas palabras para que no se pierdan… Dije así:

Soy sincera si digo que tenía ganas de que pasaran estas fiestas… Es sabido por todos que la vida en ocasiones es muy dura… La mayoría del tiempo vivimos ajenos a esta realidad pero de vez en cuando nos damos de bruces con ello para hacernos pensar, recapacitar y sobre todo valorar todo lo que tenemos y el por qué luchar por nuestros sueños…

Para mi hoy, día 7 de enero, es el verdadero día que empieza el año… Dejo atrás todas las festividades y empiezo de nuevo mi rutina… Por ello, al ver hoy en el calendario la frase que me va a acompañar durante todo el mes, no he podido evitar pensar lo acertado de ella en estos momentos…. A veces se nos olvida ser valientes y mirar al frente… Que, aunque no podamos olvidarnos del pasado, hay que aprender a vivir con él y aprender y sacar una lección de él…

Necesito tener en mente la perspectiva de luchar por un 2015 mejor que el año que acabamos de dejar, luchar por mis sueños, perseguir esas metas que aún están a medio camino de alcanzar… Siempre he tenido a gente a mi lado ayudándome a ello y este año, además, tengo a una persona mirando en mi misma dirección…  Y es que, si te rodeas de las personas adecuadas, uno se siente capaz de hacer todo lo que se proponga….

Se valiente y mira al frente

 

Imagen del calendario de 2015 de pared de Mr.Wonderful.

Balance de un 2014 que termina…

reloj-11Ahora mismo estoy sentada en el sofá de mi casa… esta noche me he puesto enferma y no he podido hoy ir a trabajar… bajo esta perspectiva de fin de año, me encuentro escribiendo este post…

Como viene siendo normal, muchos somos los que el día 31 de diciembre nos sentamos unos minutos a hacer balance del año que se nos escapa de las manos y este año, pese a todas las circunstancias que me han envuelto estos días (un poquito más adelante intuiréis a qué me refiero), no quería dejar de pasar el día sin hacer dicho balance, tanto de lo bueno como de lo malo.

Recuerdo que el 7 de enero escribí un post titulado “Mis 14 propósitos para 2014” en el que ya decía que si el año por si solo no iba a ser diferente, yo sería quien se encargase de hacerlo diferente… y desde luego que lo he conseguido! Mucho del balance que ahora quiero hacer pasa por esos 14 propósitos que me fijé para este año que hoy se despide, por lo que voy a enumerar de nuevo aquellos propósitos que han marcado un antes y un después en este año, claro está, con una pequeña explicación al lado : )

  1. Sacar todos los días un ratito para mi misma. Decir que lo he intentado y aunque es verdad que en algunas ocasiones lo he conseguido, con el ritmo diario que llevo, es difícil… Pero sí, estoy bastante contenta con lo que he conseguido cara a este punto.
  2. Acabar los estudios. Los estudios… mi eterno talón de Aquiles… Este año, a pesar que me quité 5 de las 6 asignaturas que me quedaban para acabar la carrera, aún no he podido acabar del todo… Una asignatura y el proyecto es lo que me queda…
  3. Seguir con el plan de “vida sana” que comencé el año pasado. De este punto si que me siento orgullosa. He conseguido tener una rutina en cuanto a deporte (voy al gimnasio 4 días a la semana + 1 día que voy a yoga) y la alimentación la he mejorado con creces.
  4. Terminar de perder los kilitos que aún me quedan por perder para estar en el peso ideal. Trabajando por ello aún me encuentro…
  5. Entrenar para correr una carrera que hay en mi pueblo en el mes de agosto y la San Silvestre del 31 de diciembre de este año. Aunque no he llegado a correr la San Silvestre, decir que aún así he corrido 2 carreras este año: la Carrera Correcaminos celebrada aquí en Fuenlabrada, y la Carrera del Jamón, la de mi pueblo : )
  6. Si ya lo hacía antes y espero que cada vez lo siga haciendo más, quiero cuidar a mi familia y hacerlos reír todos los días. Siempre lo intento y es verdad que llevamos unos años que discutimos menos pero sí, este año hemos estado muy unidos.
  7. Hacer algún cursillo que me haga evadirme y desconectar. Comentaba en el post que escribí en enero que quería hacer alguno… y sí, finalmente hice el curso de Tartas de Fondant… Curso que me sirvió para desconectar durante un buen rato y darle a la creatividad.
  8. Sacar tiempo para poder quedar con todas esas personas a las que no he podido dedicar todo el tiempo que merecen. Es verdad que me hubiese gustado haberles dedicado un poco más de tiempo…
  9. Sonreír todos los días.
  10. Terminar la remodelación de mi habitación que empecé el año pasado.
  11. Viajar. De algo que no me puedo quejar este año es de viajar… He hecho tres viajes fugaces a Asturias, Cantabria y Benalmádena y he estado de vacaciones en Benidorm, a si que no me puedo quejar : )
  12. Leer, cómo mínimo, 18 libros este año. Este es un punto que me da mucha rabia no haber cumplido… me encanta leer y no he podido leer todo lo que me hubiese gustado… 9 libros es lo que este año he leído…
  13. Tomarme la vida con más calma. “Disfrutar de todos los pequeños momentos y no “correr” en los pasos que dé. Todo acaba llegando, todo se acaba solucionando siempre y cuando nuestros esfuerzos vayan encaminados a lograr nuestros sueños.” Estas palabras son las que decía el pasado enero en cuanto a tomarme la vida con más calma y lo he conseguido! Disfruto de todos los momentos, por pequeños que sean, de las conversaciones, las risas… Intento hacer las cosas con tranquilidad porque las prisas no son buenas para nada…

Además de todo esto, hay dos cosas muy importantes que me han pasado este año que no podía pasar por alto.

La primera de ellas es que el 20 de enero tuve la grandísima oportunidad de cambiar de departamento dentro de la empresa en la que trabajo. Este cambio de departamento me está ayudando mucho a aprender entorno a las dos carreras que estoy cursando. También, he conocido allí a personas maravillosas que, de lo curtidas que están, me están ayudando mucho además de ser unas personas excepcionales.

La segunda cosa es que este año, he conocido a una persona que se ha convertido en mi todo… Esa persona se llama Javi y en el he encontrado todo lo que necesitaba en un chico: una persona que me comprenda, esté conmigo en los buenos momentos y también en los malos, es cariñoso, me sabe escuchar… podría estarme toda la noche escribiendo adjetivos que definan a Javi. Es increíble como una persona de repente aparece en tu vida y te la cambia a mejor… Javi me ayuda a ver las cosas y el futuro de otra manera, a ser mejor persona y conocerle ha sido de las mejores cosas que me han pasado en esta vida.

Pero no todo iba a ser bonito en este año que estamos a punto de despedir…

Este año me he dado cuenta de lo importante que es ser claro con las personas porque hay ocasiones en las que vamos dejando pasar las cosas y finalmente se hace una bola que acaba explotando… Estas situaciones no nos hacen ser nosotros al 100% con las personas que de verdad nos importan… También es verdad que cuando una situación así se aclara, te quitas un grandísimo peso de encima, además de hacer borrón y cuenta nueva y volver a acercarnos a esas personas con las que habíamos tenido el problema.

Además de esto, en la última semana he pasado por un momento que nunca voy a olvidar… Muchas veces me preguntaba porque sería que la gente perdiese toda la alegría por la Navidad… por la felicidad y el sentimiento de unidad que en esos días se respira… Yo, me lo imaginaba, pero estos días he podido corroborarlo yo misma… Es ley de vida el ver, según vamos creciendo, cómo las personas que siempre han estado ahí, nos empiezan a faltar… Tenemos que reconocer que cuando somos pequeños, los adultos estas cosas nos las ocultan, nos las “pintan” de una mejor manera para que siendo tan pequeños no tengamos que pasar por ello… Pero irremediablemente, según vamos creciendo, empezamos a enfrentarnos a una serie de cosas, de situaciones que van haciendo que veamos la vida de otra manera… Estos días me he tenido que enfrentar a una pérdida que, aun no habiendo tenido el gusto de conocer a la persona, me ha dolido muchísimo…

Ayer me dijo una persona que, incluso de los momentos duros hay que sacar una enseñanza… Y que es en estos momentos donde nos damos cuenta de la humanidad de las personas… Que realmente es cuando le damos importancia al camino que hemos seguido desde que nacemos hasta que morimos, nuestras acciones y nuestra senda son los que realmente hacen de nosotros lo que somos.

Os habréis dado cuenta de que no acabo el año con la ilusión que caracteriza un día como este, pero quiero coger el 2015 con ganas, con ilusiones renovadas… Pero sobre todo, con las lecciones aprendidas durante este año 2014 que se depide… 🙂

Breves pensamientos sobre un otoño que comienza…

OtoñoSiempre he sido una persona a la que la entrada de la primavera y más aún, del verano, le vuelve loca… El buen tiempo, la ropa veraniega, el calorcito… una enamorada de todos esos iconos estivales que comienzan a mediados de marzo y acaban en septiembre…

No sé si es por la edad, por lo cansado que se llega a hacer el verano cuando el sol aprieta o porque este año el frío se me va a hacer un poco más llevadero (ya que lo voy a pasar entre unos abrazos que me abrigarán jejeje) pero este año tengo unas ganas tremendas de que llegue el otoño : )

Tengo ganas de enfundarme en la ropa con tonos marrones tan característica de esta temporada y llevar una chaquetita y un pañuelo que me proteja de esa brisa mañanera que me azota por la mañana en la cara… Tengo ganas de dormir con una colcha fina y con la ventana aun un poco abierta, dejando pasar el aire. Sin duda creo que dormir de esa manera es uno de los mayores placeres de la vida… Tengo ganas de despertarme por la mañana y que al abrir la ventana de mi habitación, el olor a tierra húmeda inunde toda la estancia. Quiero dar paseos bajo las nubes y los rallos de sol que se dejan entrever entre ellas, abrigada con un abrigo fino… sintiendo esa temperatura que día tras día va bajando para darse la mano en diciembre con el frío invierno pero que aún es agradable de sentir…

otonoSeptiembre y con ello, el otoño, es para mi el verdadero inicio del año… Venimos descansados de las vacaciones, comienza la rutina, el día a día… tenemos los pensamientos ya enfocados en proyectos que hemos dejado aparcados con el verano y venimos con las pilas cargadas para afrontar nuevos retos… El otoño es el inicio nuevamente del curso, el “volver a empezar”…

Yo particularmente lo veo como una estación cargada de esperanzas y de ilusiones, el comienzo de muchas cosas y el reanudar muchísimas otras… Y este año concretamente, tengo unas ganas inmensas de que el otoño me envuelva entre sus brazos : )

El desafiante mar…

Apenas quedan unas horas para despedirnos de la semana de vacaciones que hemos pasado en Benidorm… Para despedirnos, hemos bajado esta tarde a la playa con la idea de darnos el último chapuzón antes de volvernos a Madrid y cuál ha sido nuestra sorpresa cuando hemos visto ondear una enorme bandera roja en la orilla de la playa…

Como sabréis, con bandera roja el baño está prohibido totalmente, a si que por la seguridad de todos estaban los vigilantes de la playa sacando a todo el mundo que estuviese dentro del agua… Como no, nunca puede faltar el típico padre que desafía a los vigilantes y lo que es peor, al mismísimo mar, y osa meterse en el agua aún con la reprimenda que los vigilantes iban echando a todos los “irresponsables“… Desde luego, muchas veces son peores los padres que los propios hijos…

Con este panorama, me senté en mi toalla, me eché hacia atrás y me puse a observar el mar… Estuve pensando en mil cosas… Las olas rompían en la orilla con una fuerza sobrenatural lo que me hizo pensar en el poder inmenso que tiene la Naturaleza… Muchos son los que intentan desafiarla, pero sin lugar a dudas es ella la que tiene todas las papeletas de ganar y nosotros las de perder… Esas olas son por las que los vigilantes nos prohibían la entrada al mar ya que comentaban que nos podían engullir para adentro sin darnos apenas cuenta…

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El sonido con el que acompañaban las olas al romper en la orilla, ya hacía notar que el mar no estaba como estos días atras, sino que estaba embravecido…

Muchas veces pienso que la Naturaleza nos hace estas muestras de su magnífico, y a la vez temible, poder para que nos demos cuenta de que por mucho que la raza humana quiera conquistar pequeños trozos de esta gran Naturaleza, siempre estará ella por encima de todos nosotros, con su fuerza y poder irrefutable… Haciéndonos saber que en cualquier momento puede “enfurecerse” y cualquier conquista humana dentro de su mundo natural, quede totalmente inservible…

Yo, particularmente, respeto mucho la Naturaleza y sé hasta que punto nosotros no somos nada a su lado. En este caso en concreto, le tengo mucho respeto al mar y a las consecuencias que puede traer el atreverse a entrar en sus turbulentas aguas…

Aún así, creo que nunca me dejará de sorprender magnificencia y la grandeza de la Naturaleza…

Crónica nocturna sobre el mar…

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Corre una ligera brisa en la 20a planta de los Apartamentos Benibeach de Benidorm…

Aprovecho esa brisa para acomodarme en una de las sillas de plástico que tenemos en el balcón, apoyar los pies en la barandilla y arroparme con una sábana… Creo que la sensación de estar arropado mientras corre esta brisa es una de las sensaciones que hay que sentir al menos una vez en la vida…

Intuyo que el cielo está despejado por la cantidad de estrellas que puedo ver desde mi “pequeño observatorio”… Que paz, que tranquilidad… Lo que venía persiguiendo desde Madrid… La desconexión, el olor a mar… Su sonido siempre presente que, en mis desvelos por la noche, me canta su particular nana para que me vuelva a quedar dormida…

Mis ojos intentan adivinar en la oscuridad el límite entre el cielo y el mar en este mismo momento y se me hace imposible… Tan oscuro e imperturbable aparentemente se extiende ante mi el gigantesco Mar Mediterráneo…

Escrito el 22 de agosto de 2014 a las 23:45 en Benidorm (Alicante)

Mil y un significados…

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Estoy tumbada en la cama, mirando al techo, y no puedo evitar el perderme en mil divagaciones pensando en cómo ha cambiado algunas cosas de mi vida en cuestión de unos meses… En cómo hay personas que de la nada se convierten en tu “todo”…

Es curioso el cómo puede cambiar la vida de dos personas con el hecho de conocerse en uno de esos sitios por donde sales todos y cada uno de los fines de semana… Dos besos y una miradita cómplice a una de mis amigas para decirle todo lo que se me había pasado por la cabeza en cuestión de un minuto…

Bastó eso y el verle otro día para saber que era diferente… Que no era como los otros… Que su timidez aparente escondería las cienmil locuras en las que me haría embarcarme… Que bajo la “fachada” (que me permitió traspasar) se escondía la mezcla de locura, pasión, sencillez, paz, tranquilidad, miedos, temores que haría equilibrar esa misma mezcla, la misma, pero que bullía dentro de mi…

Diez noches (o quince, o quizás menos), algunas con sus respectivas madrugadas, me acabaron demostrando que detrás de nuestros besos íbamos hilvanando trocitos de lo acabaría siendo (y es) una gran historia…

Una vez me dijo que, como es lógico y más a nuestra edad, no se enamoró de mi nada más verme… que eso fue algo que se ha ido forjando poco a poco, con seguridad y que a día de hoy aún se sigue enamorando cada día un poquito más de mí… Pero que lo que sí le pasó desde el primer día, cosa que al igual que lo anterior me pasó absolutamente igual a mi, es que desde que nos dimos el primer beso, hemos sido el uno para el otro el primer pensamiento al despertar y el último antes de caer dormidos…

Hace algo más de un par de años, la palabra amor dejo de significar para mi lo que para todo el mundo significa… Se convirtió en sinónimo de agobio, cadenas, miedo, encarcelamiento, presión en el pecho por no ser algo deseado… Muy poco a poco y desde que él y yo nos fuimos abriendo y cogiendo más confianza, la palabra amor está volviendo a tener otros significados: libertad, respeto, ilusión, comprensión, alegría, esperanza, cariño, sentir mariposas en el estómago cada vez que voy a verle… Ambos sabemos que, por cosas del pasado, poco a poco debemos seguir dándole significado a esta palabra… la diferencia es que ahora nos tenemos el uno al otro para seguir buscando estos significados…

Es preciosa la sensación de querer y ser querido, la sensación de volver a sentir algo tan grande en el pecho… Todo esto con dos grandes e importantes diferencias: la experiencia y la edad. Es increíble la diferencia de pensamientos y la manera de sentir de cuando se tiene 16 años a cuando se tiene 26… lo que se te pasa por la cabeza, las cosas que tienes claras… Ves todo con otra perspectiva pero no por ello con menos ilusión y pasión…

Hoy, Javi y yo hacemos tres meses… Tres meses que a mi me parecen muchísimos más… Lo que la mayoría de la gente pensará es que estamos en “el principio de la relación y que eso es lo más bonito” y no les quito razón, pero permitidme que discrepe un poco: hay personas que con solo mirarlas, con sólo sentirlas… sabes que son tu complemento. Personas con las que tienes una conexión tan tan fuerte que hasta en la distancia sientes cómo se sienten… Con él yo siento esto y mucho más, más cosas que estoy deseando seguir descubriendo con él, tomándonos nuestro tiempo, con cabeza y con mucha ilusión…

Pero sobre todo lo que siento que necesito (y me aventuro a decir que él también) es seguir encontrando junto a él todos y cada uno de los mil significados de la palabra amor… No tengo prisa, todo quiero hacerlo disfrutando de la calma…