El Jardín Secreto, Madrid

El Jardín SecretoHace unas semanas estuve con mis amigos en un lugar del que había oído hablar muchas veces pero que aún nunca había estado: El Jardín Secreto en Madrid.

¿Cómo podría definiros este lugar? El Jardín Secreto es una cafetería cuya carta es tan extensa que te puedes tomar desde un té, hasta un café, un delicioso batido, un exótico cóctel o incluso puedes cenar…Yo me pedí una deliciosa Mussaka y de postre un “Orgasmo en Sierra Morena” que consistía en un bizcocho brownie caliente con una bola de helado cubierta de chocolate y sirope de plátano.

Lo que hace especial a este lugar es la conjunción de una carta deliciosa con toda la decoración del local en sí. Su decoración que lo hace un lugar único e irrepetible. Nada más entrar, a través de una luz tenue se puede ver una gran cantidad de objetos a cada cual más rocambolesco que hace del sitio un lugar sin igual. Creo que yo no puedo definirlo de una manera mejor por ello os quiero dejar a lo largo de este artículo fotografías del sitio 🙂

El Jardín Secreto

En su página web cuentan la historia del lugar, la cual me llamó mucho la atención y me gustarían reescribiros un trocito de esa historia:

Cuenta la historia que unas pequeñas criaturas se pararon junto a la puerta azul y observaban a las personas que que pasaban con prisas a su lado ignorando su presencia, solo pendientes de los móviles, los ordenadores, estresados y con relojes que avanzaban a una velocidad de vértigo.

Empujaron la hermosa puerta azul y asomaron por la rendija sus cabezas… Caminaron con asombro para adentrarse en un reino desconocido, atraídos por la luz suave y cálida, los sugerentes colores y el maravilloso olor que despertó todos sus sentidos.

Un muchacho se acercó a ellos y les saludó. Era la primera vez desde que iniciaron su viaje a ese mundo desconocido que se sintieron acogidos y bienvenidos. El joven les acompañó a una hermosa mesita donde les invitó a descansar y reponerse.

Las criaturas tomaron deliciosos manjares cuyos sabores nunca habían probado: bebidas exóticas, dulces, tés, chocolates, tartas… todo iba apareciendo en la mesa mientras las criaturas reían, conversaban y miraban a su alrededor, disfrutando de cada uno de los detalles de ese maravilloso lugar: caracolas, velas, espejos encantados, puertas misteriosas, hermosos pájaros, vegetación, todo era mágico y maravilloso.

El más pequeño preguntó por qué ese lugar no se parecía a ningún otro y el muchacho le contestó que ese sitio era diferente porque era un sueño y había convertido ese sueño en realidad. Un lugar fuera del tiempo, un Jardín Secreto.

Esta ha sido la primera vez que he ido a este lugar y os aseguro que no será el último. Entrar en el Jardín secreto es trasladarse a un lugar totalmente diferente y ajeno al ritmo frenético de una ciudad como Madrid y donde poder evadirse durante un rato de las preocupaciones que nos invaden en nuestro día a día.

El Jardin Secreto

El Jardín Secreto

A continuación os dejo la dirección y la forma de llegar al Jardín Secreto:

Calle Conde Duque, 2. 28015. Madrid.

Como llegar: L2, L3 y L10 (metro Noviciado o Plaza España); y L3 (Ventura Rodríguez)

Buscando el invierno…

Invierno… estación tan conocida pero que en los últimos años nos está sorprendiendo con su extraño comportamiento. Invierno… últimamente tan tardío, pero que cuando llega dejan su esencia hasta muy bien entrada la primavera.

Mis abuelas y mis padres siempre me han dicho que los inviernos ya no son lo que eran. De toda la vida yo le he escuchado a mi abuela paterna que recuerda nevadas de dejar incluso aislado el pueblo, San Juan del Molinillo, en Ávila… ¿Ahora? Los inviernos llegan tarde, pero cuando llegan, muestran en muchas ocasiones, su cara más dura.

Apenas estamos pasando por los últimos días de invierno y no quiero que éste termine sin brindarle unas palabras a propósito de una salida que hicimos Javi y yo el pasado día 6 de marzo.

Decidimos subir al Puerto de Cotos, al lado de Navacerrada, a pasar el día. Nos gusta subir en invierno, con el frío, y disfrutar de la Naturaleza en su máximo esplendor que nos regala Madrid en esta época. Hacia buen tiempo y, sabiendo de antemano que habría mucho tráfico, nos encaminamos para estar allí a las 8:00 de la mañana.

Ya de camino con el coche, pudimos prever lo que nos esperaba en la cima puesto que, a partir de los 1.300 metros de altura, una niebla densa no nos dejaba ver más allá del quitamiedos de la carretera.

Winter road

Conduciendo entre el invierno

Y llegamos a nuestro destino. Siempre nos gusta hacer un alto en Venta Marcelino, donde en esta ocasión pudimos disfrutar de un riquísimo desayuno compuesto por café con leche y tostadas con aceite y tomate. Todo esto, al calor de la chimenea que durante los meses de frío siempre está crepitando para el disfrute de todos los osados que subimos hasta allí.

Día de nieve

Se me hace extraño aún hacerme a la idea de que haya podido estar en un entorno que en invierno no tiene nada que envidiar a cualquier paisaje canadiense que podamos imaginar: los árboles cubiertos hasta arriba de nieve con cientos de carámbanos colgando de sus ramas, o estos mismos carámbanos colgando de los tejados de los edificios, grosores de hasta 40 cm de nieve en algunas zonas, un frío polar que hacía honor a esta época del año, niebla profunda que hacía desaparecer a los más intrépidos que se lanzaban en trineo… Sin duda alguna, el perfecto escenario para un día de nieve donde el color principal era el blanco y las personas, por fin, encontramos ese trocito de invierno que tanto anhelábamos.

Senderos de invierno

Reconozco que hubo un rato en el que pasamos mucho frío, pero mereció la pena ya que nunca había presenciado una estampa que pudiese definir de una manera tan gráfica lo que es el invierno.

Bosque en invierno

Por todo ello, quiero compartir con vosotros todas las fotografías que tomé en este día de nieve y que podéis ver a lo largo de esta entrada… Y decidme, ¿quién se imaginaría que una estampa así se pudiese encontrar en la Sierra de Madrid?

Bosque nevado

Refugio invernal

Día de nieve

 Os dejo también aquí el enlace a mi albúm “Invierno” de Flickr.

Restaurante “Con Dos Fogones”, Madrid

Restaurante Con Dos FogonesEn el artículo de hoy os quiero hablar de un restaurante al que fui el pasado día 6 de febrero con las compañeras del trabajo. El sitio se llama Con Dos Fogones, en Madrid.

Es verdad que si no vas concretamente a ese sitio, el lugar pasa desapercibido… Desapercibido en el sentido de que se encuentra por la parte de atrás del Edificio España y por lo que pude comprobar, la zona no está muy transitada. Por ello intuyo que la mayoría de la gente que va a ese restaurante es, o porque ya lo conocían con anterioridad o bien porque se lo han recomendado. En este caso, la idea de comer en este restaurante fue de Itziar y la verdad, estuvo muy acertada en la elección!

Cuando entramos al restaurante, lo primero que me llamó la atención fue el colorido vivo de sus paredes, de su decoración… daba al entorno un cierto aire multicultural.

Restaurante Con Dos Fogones

Nos sentaron en una mesa para seis personas y nos entregaron a cada una la carta con los platos y el menú. Empezamos a leer la carta y nos parecieron todos platos deliciosos… no sabíamos cuales elegir! Hasta que topamos con el menú “Quedamos”. El menú “Quedamos” proponía para todos los comensales de la mesa el mismo menú por 25€ por persona y entraba lo siguiente:

  • Barra libre de cerveza y sangría o 3 consumiciones de bebida por persona o una botella de vino cosecha por cada 2 personas.
  • Un entrante a elegir por persona entre los propuestos.
  • Un segundo plato a elegir por persona entre los propuestos.
  • Degustación de postres
  • Chupito de sorbete de mojito

Yo pedí de entrante una ensalada de queso brie con lechuguitas variadas, zanahoria, nueces, uvas pasas, remolacha y vinagreta de arándanos. De segundo plato pedí pollo indio macerado en tandoori y yogurt con arroz basmati. Decir que ambos platos estaban espectaculares. Muy ricos y con la presentación del plato muy cuidada.

Pollo Indio

Pollo Indio

Entre los entrantes que se pidieron mis compañeras había croquetas caseras con jamón y salmorejo, quesadillas rellenas con mousse de calabacín, bacon, queso fetta y guacamole y risotto de espinacas, jamón de Jabugo y torta del Casar. Y entre los segundos, hamburguesa de pixin (rape), acompañada de batata y calabaza y mayonesa; hamburguesa de ternera retinta sobre mollete y acompañada de patatones y cebolla confitada y degustación de parrilla (corte de entraña de ternera, lomo alto, chorizo criollo y morcilla) con patata al rescoldo y chimichurri.

Hamburguesa de pixin con batata, calabaza y mayonesa chipotte

Hamburguesa de pixin con batata, calabaza y mayonesa chipotte

Degustación de parrilla con patata al rescoldo y chimichurri

Degustación de parrilla con patata al rescoldo y chimichurri

Hamburguesa de ternera retinta

Hamburguesa de ternera retinta

La parte dulce de la comida vino casi al término, cuando nos sirvieron seis generosos trozos de diferentes postres para compartir entre las seis: brownie, tarta de frambuesa, tarta de zanahoria, tiramisú… Además de este delicioso postre, cómo broche final, pudimos disfrutar de un delicioso y fresquito chupito de sorbete de mojito.

Degustación de Postres

Degustación de Postres

Sin lugar a dudas, un restaurante 100% recomendable. La relación calidad-precio es muy buena y es una muy buena opción para salir de lo común, probar nuevos sabores y otro tipo de cocina. Sin duda alguna, yo repitiré : )

Os dejo aquí la dirección del restaurante: Calle San Bernardino, 9. (Metro: Plaza España)

Ruta de senderismo por el Valle de La Barranca

Senderos del Valle de la Barranca. Fotografía tomada por Dani

Senderos del Valle de la Barranca. Fotografía tomada por Dani

Hacía ya un par de años que no salíamos los cuatro de ruta… como sabéis por los artículos de algunos de mis post, me he aficionado a hacer rutas de senderismo y este fin de semana pasado planificamos una ruta por la nieve.

Aprovechando que un compañero del trabajo me recomendó una ruta circular que hay por el Valle de La Barranca, en Navacerrada, busqué información en Internet acerca de dicha ruta. Efectivamente, la ruta que planificamos era una ruta circular y para que así fuese, había que coger en un punto del camino la llamada “Senda Ortiz”… pero por desconocimiento del terreno acabamos haciendo más kilómetros de la cuenta :S

Como bien informa el documento que me descargué sobre la ruta, el acceso al Valle se hace a partir de la rotonda de acceso a Navacerrada, desde la M-607 en el Km. 67. A unos 100 metros de la rotonda, a la derecha sale una pista asfaltada hasta los aparcamientos. Decir que cómo no se tenga cuidado, esta pista asfaltada es muy fácil de saltársela pues no hay un indicativo llamativo que lo señale.

Decir que desde el primer momento, el entorno que nos encontramos era digno de cualquier paisaje pirenaico o canadiense: montañas nevadas, árboles y arbustos con carámbanos colgando de sus ramas. Incluso cuando pasamos por el embalse de La Barranca, buena parte de éste estaba congelado cual pista de hielo.

Además, elegimos un día para ir perfecto porque el cielo estaba despejado, hacía aproximadamente unos 7ºC y para caminar era perfecto.

Comenzamos la ruta en el aparcamiento y seguimos un sendero ancho que se adentraba en todo el valle. Cuando llevábamos unas 2 horas de camino, llegamos al mirador de Las Canchas lugar desde donde pudimos apreciar toda la naturaleza con su belleza implícita que había a nuestro alrededor. La verdad, unos paisajes que dejan sin aliento.

María, la cual es bióloga, nos iba contando curiosidades acerca de los entornos, la flora y la fauna del lugar por lo que no solo nos limitábamos a andar, sino que también aprendíamos a cada paso que íbamos dando.

Puente para atravesar el embalse de La Barranca. Fotografía tomada por Dani.

Puente para atravesar el embalse de La Barranca. Fotografía tomada por Dani.

Cuando terminó el sendero vimos que estábamos en un punto que no era, ni mucho menos, donde habíamos dejado el coche… Pusimos el GPS para ver dónde estábamos y vimos que estabamos… a casi 6’5 km de donde habíamos dejado el coche! No sabíamos que hacer… si volver hacía atras desandando lo que ya habíamos andado (con cuestas cubiertas de nieve incluídas) o ir en paralelo a la carretera hasta llegar a dónde teníamos el coche. Finalmente optamos por la segunda opción, no sin antes sufrir ese “bajoncillo” de cuando crees que has acabado una ruta y aún te queda un buen trozo que recorrer.

Si nuestra ruta no se hubiese truncado por la desorientación que nos hizo acabar la ruta de otra manera, el planning era pasar incluso por un antiguo hospital de tuberculosos con historias, un tanto “paranormales”, incluidas… historias y curiosidades que Dani llevaba preparadas para amenizarnos el camino por ese tramo de la ruta tan “especial”. Decir que aunque el final de la ruta no transcurrió por dicho lugar, Dani nos brindó con todo lo que había preparado al respecto (ha escrito una entrada muy interesante en su blog con información de este lugar)

En total anduvimos casi 17 km y, aunque el final de la ruta estuvo un poco marcado por este despiste que nos hizo andar un poco más de la cuenta, decir que volveré a hacer esta ruta porque me he quedado con las ganas de hacerla bien; pero sobre todo, por la innumerable belleza que rodea todo el entorno que rodea el sendero.

Para finalizar, quiero dejar una pequeña reflexión. Haciendo rutas como esta me doy cuenta de que, muchas veces, queremos viajar para conocer nuevos lugares… Pero muchas veces desconocemos lo que realmente tenemos al lado de casa…

Acompañando a este post, os dejo algunas fotografías. Algunas están tomadas por mi y otras por Dani y por Ana 🙂

Explanada del antiguo Sanatorio de Guadarrama, totalmente cubierto de blanco. Foto hecha por Ana

Explanada del antiguo Sanatorio de Guadarrama, totalmente cubierto de blanco. Foto hecha por Ana

Embalse de La Barranca. Fotografía tomada por Dani.

Embalse de La Barranca. Fotografía tomada por Dani.

Los cuatro, en el mirador de Las Canchas

Los cuatro, en el mirador de Las Canchas

Ruta conociendo el “pasado oscuro” de Madrid

Ruta del misterio por MadridLa entrada que hoy os traigo es cortita… pero lo bueno si breve dos veces bueno! Os quiero contar una actividad que hice hace un par de sabados con mis amigos.

Hace unos meses descubrí la app Subasta de Ocio, un sitio donde subastaban, entre muchas otras cosas, planes de ocio. Viendo todas las pujas que ofrecían me tope con una cuyo plan era una ruta guiada por el Madrid antiguo contándonos leyendas, historias y misterios… Inicialmente, puje por el plan el cual era para dos personas, para ir mi hermana y yo. Pero finalmente,  se lo comenté también a mis amigos y se animaron también.

Tras intentar cuadrarnos las seis personas que ibamos, finalmente el pasado día 16 nos encontramos camino a la castiza Plaza de la Villa, en Madrid, para disfrutar de este plan tan diferente. Para poder ir este día, reservamos previamente con la empresa que organiza estos tours: Madrid Ghost Tour. Normalmente, los tours los hacen los viernes y los sábados en dos pases, a las 20:00 y a las 22:00. Nosotros nos unimos al grupo de las 22:00.

Una vez reunidos todos los asistentes al tour en el punto de encuentro en la Plaza de la Villa, comenzamos con la actividad. Alejandro, el guía, se presentó y nos guió desde el punto de inicio hasta el final, en la Plaza de Cibeles, por todas las calles de Madrid. Ibamos haciendo paradas en los puntos que tenían leyendas e historias de fantasmas o, remontandonos a tiempos memorables, hubiese pasado algún suceso un “tanto extraño” que destacar. Pasamos por lugares tan emblemáticos, con sus respectivas historias, como el Palacio Real, la Real Ópera, la Casa de las Siete Chimeneas…

La ruta duró 2 horas pero se nos pasaron volando! Conocimos muchas historias del “lado oscuro” de Madrid… cosa que nos permitió conocer otra cara del Madrid antiguo así como historias que de verdad te dejan los pelos de punta.

Sin duda alguna, un plan más que recomendable para pasar la tarde de sábado descubriendo una cara, para muchos desconocida, de la historia de Madrid.

Carrera Ponle Freno 2015, corriendo por una buena causa

El pasado día 28 de noviembre, tuvo lugar en Madrid la 7ª Carrera Ponle Freno. Desde hace 7 años hasta ahora, esta carrera se ha convertido en una cita obligatoria en Madrid para todos aquellos que quieren colaborar con una buena causa como es la investigación y acciones de apoyo a las víctimas de accidentes de tráfico.

Vista aérea de la 7ª Carrera Ponle Freno | Foto: Ponle Freno

Vista aérea de la 7ª Carrera Ponle Freno | Foto: Ponle Freno

Este año, puesto que en los últimos meses mi hermana y yo hemos estado muy activas deportivamente hablando, nos hemos animado y hemos sido dos personas más dentro de las 20.000 personas que han participado en este evento benéfico.

Como nuestro proyecto de ser unas buenas “runners” va poco a poco, nos hemos apuntado en la categoría 5k, pero para los más experimentados en el mundo del running podían apuntarse a una categoría superior que eran los 10k. También, habían una categoría para personas que corrían con handbikes.

Nuestro día comenzó a las 6:00 de la mañana cuando nos sonó el despertador para levantarnos. Después de un buen desayuno y equiparnos bien, salimos rumbo a la Plaza de Colón, en Madrid, lugar donde daría comienzo la carrera a las 9:00 h de la mañana. Llegamos sobre las 8:00 y después de dejar nuestras pertenencias en el guardarropas, nos dispusimos en la línea de salida para calentar un poco y esperar el ansiado pistoletazo que marcase el inicio de la carrera.

No sé que tienen estos eventos deportivos, que en cuanto aterrizas en ellos, el ambiente lúdico-deportivo te inunda… Y, como en la mayoría de los eventos, todos corriendo por una causa común.

A las 8:55 dieron el pistoletazo de salida para las personas que corrían con handbikes y cinco minutos después, dieron el pistoletazo para el resto de corredores.

Esta era mi cuarta carrera en la que participo desde que empecé a tomarme el deporte en serio y, como corredora principiante que me considero, se me puso la carne de gallina al verme corriendo a lo largo de un lugar tan emblemático como es el Paseo de la Castellana, en Madrid. Y ya no solo eso, sino fue el ver la marea azul de corredores a lo largo de todo el trayecto corriendo en esta ocasión por el proyecto Investigación clínica de terapia celular para la discapacidad neurológica del Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda.

El recorrido para los que corríamos los 5k iba desde la Plaza de Colón hasta la Plaza de San Juan de la Cruz. En este punto hicimos la glorieta y bajamos por el otro lado de la Castellana hasta Cibeles, para finalizar subiendo nuevamente hasta llegar a Colón.

Desde el principio hasta el final de la carrera, noté perfectamente como mi fondo ha mejorado en estos últimos meses. En la ultima carrera que disputé, no había podido entrenar lo suficiente y en esta he sido perfectamente consciente de lo que significa entrenar los meses previos y el ir teniendo cada vez mejor fondo. Reconozco que hubo pequeños tramos en los que tuve que ir andando, pero no más de 4 min en el total de tiempo que estuve corriendo. En cuanto a mis tiempo, estoy más que satisfecha: hice los 5k en 36:53 minutos.

Poco a poco voy superándome y la verdadera carrera y el verdadero rival que tengo siempre en estos eventos, soy yo misma. Siempre intento superar la marca anterior, experimento con mis posibilidades, con los ritmos… Con el fin en todo momento de irme conociendo más a mi misma y a mi cuerpo en este tipo de eventos : )

Mi hermana Lorena y yo, esperando la salida de la carrera

Mi hermana Lorena y yo, esperando la salida de la carrera

 

Al finalizar la carrera

Al finalizar la carrera

Senderismo por el Parque Natural de El Cerro, Alcalá de Henares

Continuando con la iniciativa que comenzamos mi hermana y yo el pasado mes de octubre de salir a hacer una ruta de senderismo cada mes, nos hemos puesto en marcha hacia el Parque Natural de Los Cerros, en Alcalá de Henares.

Con un par de semanas de antelación, empezamos a preparar la ruta, primero buscando una que nos gustase y finalmente buscando información de cómo hacer la ruta. En esta segunda búsqueda, fui a parar con la página de Buen Kamino, la cual aconsejaba una ruta circular muy completa para conocer toda la zona.

El  Parque Natural de Los Cerros tiene unas 806 hectáreas de terreno y sus diferentes rutas, perfectamente señalizadas, hacen del parque el lugar perfecto para hacer caminatas o recorrerlo en bicicleta. El parque no tiene desniveles muy pronunciados, a excepción del monte Ecce Homo, en cuya cima se puede disfrutar de unas vistas impresionantes de las cercanías de Alcalá de Henares y del skyline de Madrid.

Nuestro día de senderismo comenzó a las 10 am en la estación de renfe de Fuenlabrada Central. Allí habíamos quedado con Dani, nuestro compañero de fatigas : ) Desde este punto, nos trasladamos en coche hasta el Parque Natural de Los Cerros, a unos 53 km de distancia.

 1ª etapa: Aparcamiento – Ruinas del Castillo Árabe

Nuestra ruta comenzó en el parking del Parque Natural. Seguimos un camino de tierra que salía del fondo a la izquierda y seguimos el trazado hasta llegar a un conjunto de casas blancas que dejaremos a mano izquierda. En este punto, cogimos un caminito de bajada justo a la izquierda. Continuamos andando y bordeamos el cerro Malvecino por unos senderos muy estrechos, pero fácil de andar por ellos. El bosque mediterráneo está aquí muy presente y en este punto nos empieza a impresionar la distancia desde donde estamos al suelo.

Cuando finalizamos de bordear el monte Malvecino, vemos al fondo las ruinas del Castillo Árabe.

A principios del siglo X, el nuevo emplazamiento árabe de Alcalá, en el Cerro Ecce Homo, no pretendia ser más que una atalaya fortificada de pequeñas dimensiones. Según trascurrió ese siglo, la atalaya aumentó sus fortificaciones con el consecuente aumento de la población y una mayor importancia urbana. Esta fortaleza árabe se llamó Qal’at Abd-al Salam (Castillo de Salam).

Cerro El Malvecino

En busca del Castillo Árabe

2ª etapa: Ruinas del Castillo Árabe – Cima Ecce Homo

Una vez culminado el primero de nuestros ascensos en el Castillo Árabe, paramos unos minutos a descansar y tomar algunas fotografías de lo que fue el castillo.

Después de nuestro descanso, proseguimos nuestro camino hacia la cima del Ecce Homo. Según vamos caminando, el paisaje va cambiando a medida que nos acercamos a sus laderas. Los caminos empiezan a ser más estrechos y empezamos a ver los

 cortados de terreno, frutos de la erosión. También se pueden apreciar las diferentes capas de estratos que se van formando con el paso del tiempo. Esto hace de la zona un lugar muy rico geológicamente.

Desde algunos puntos en nuestro ascenso, podemos ver las ruinas del Castillo Árabe, las cuales vistas desde arriba se aprecian muy bien.

Tengo que reconocer que el ascenso al Ecce Homo fue mas duro de lo que nos esperábamos. La pendiente era muy pronunciada en algunos puntos y tuvimos que realizar tres paradas breves porque se nos cargaban mucho las piernas además de sentir la necesidad de respirar hondo… Me imagino que con el tiempo y la práctica de rutas cada vez más difíciles, nos iremos acostumbrando : D

Castillo Árabe

Vistas de Alcalá de Henarés, camino a la cima del Ecce Homo

Castillo Árabe, al fondo

3ª etapa: Cima del Ecce Homo – Pinar

No obstante, la dificultad en la subida mereció la pena para lo que pudimos contemplar una vez culminado el Ecce Homo: unas vistas impresionantes de todo Alcalá de Henares y sus alrededores.

Después de descansar un poco en la cima, nos dispusimos a comenzar el descenso hacia el pinar que nos esperaba más abajo. La pendiente para bajar era bastante pronunciada y tuvimos que tener cuidado para no resbalar.

Caminando por el pinar del Parque Natural El Cerro

Pinar de el Parque Natural de El Cerro

4ª etapa: Pinar – Ruta de los Tayares

Una vez caminado a través del pinar, llegamos al final de este. Giramos unos metros hacia la izquierda y vemos un camino, no señalizado que baja hacia la Ruta de los Tayares, ruta que nos llevará al final de nuestra jornada de senderimos. El camino que seguimos era estrecho y muy arcilloso, pero con un encanto especial que parecía como si estuviésemos en un cuento de hadas. La zona se caracteriza por las vaguadas y cortados del terreno, elementos geológicos que son clave en esta ruta de Los Cerros.

Estampas otoñales

Ruta de los Tayares

El realizar esta ruta ha sido una muy grata sorpresa para mi hermana, para Dani y para mi. Nunca pensé que pudiese haber un sitio así en Madrid, tan cerca. El Parque Natural de Los Cerros es un espacio natural muy rico en su flora y fauna y también geológicamente hablando; por lo que en materia educativa también es un buen destino : )

Aquí os dejo otras rutas de senderismo que he hecho y que os pueden interesar:

Fuentes: