¿Un café rodeado de gatos? Descubriendo La Gatoteca

¿Te has imaginado alguna vez tomándote un café rodeado de gatos? Pues… deseo concedido! Hoy os quiero hablar de un lugar así: La Gatoteca.

Había oído hablar de La Gatoteca pero hasta el pasado domingo no habíamos tenido tiempo de ir. Y tras nuestra visita… aseguro que ha sido la primera pero no será la única vez que vaya!

La Gatoteca es la sede de una asociación sin ánimo de lucro llamada Abriga que se dedica a ayudar a gatos sin hogar. Colaboran con protectoras y otras asociaciones de España acogiendo en su colonia controlada a gatos adultos, los cuales son más difíciles de que sean adoptados. Los recuperan física y emocionalmente si lo necesitan e intentan encontrarles un hogar definitivo. Mientras ese momento llega, los gatos viven en La Gatoteca como si fuera una gran casa de acogida.

Lo que más destaca del lugar, sin duda, es el servicio permanente de café con gatos. Nosotros reservamos el día de antes ya que en su página web leímos que tenían una aforo máximo y por esto mismo, recomiendan reservar la visita.

Cuando llegamos, lo primero que hicieron fueron contarnos la finalidad de la asociación Abriga, cómo trabajan y las normas básicas del lugar y sobre todo, de interacción con los gatos.

El servicio de cafetería que ofrecen funciona al revés que una cafetería normal: allí lo importante son los gatos y se paga por el tiempo que se pasa con ellos en vez de por la bebida. Ellos te invitan a la primera consumición y, si quieres tomar algo más durante la visita, puedes servirte y dejar una donación. Es una zona de autoservicio, todo es sin alcohol y si alguna bebida está en vaso de cristal, debemos pasarlo a un vaso de plástico para evitar que se caiga y se rompa, lo que es peligroso para los gatos.

Para entrar, nos colocaron una pulsera con la hora a la que entramos por lo que en todo momento nosotros fuimos los que controlamos el tiempo de la visita. El pago lo hicimos al finalizar la visita en función del tiempo que estuvimos con los gatos. Cómo precio orientativo, por media hora son 4€ y por una hora 6€.

Y tras habernos lavado las manos con un jabón especial… entramos en el salón de los gatos. La estancia es como un salón de casa: sofás, pufs, estanterías con libros y juegos de mesa, mesitas bajas y… muchos gatos! Por ello mismo también están sus rascadores, sus bebederos, sus camitas…

Pudimos interactuar con los gatos acariciándolos, jugando con ellos… disfrutando de la tranquilidad que trasmiten los gatos. Y desde luego, de un lugar precioso y muy cuidado donde los gatos esperan a ser adoptados.

Decir también que los voluntarios y personal de La Gatoteca son muy simpáticos, amables y te responden a todas las dudas que te surjan.

Lo importante de La Gatoteca son los gatos, esa es su casa y nosotros somos los visitantes.

Además de poder disfrutar de un maravilloso café con gatos, tienen un pequeño espacio comercial con artículos para gatos y para amantes de los gatos. Yo no me pude resistir y compré una chapa y un imán para la nevera : )

A continuación os dejo algunas fotos que echamos a los preciosos gatos:

   

Si queréis conocer más sobre esta bonita iniciativa y sobre La Gatoteca en general,  os invito a visitar su página web.

Aquí os dejo la dirección del sitio:

Calle Argumosa, 28. 28012. Madrid. (detrás del museo Reina Sofía)
Teléfono: 916.225.831

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El Castillo de Bil-Bil, un trocito de cultura árabe a orillas del Mediterráneo… y una playa muy divertida!

Continuando con los lugares de Benalmádena que hemos podido explorar más a fondo en nuestro viaje vacacional, hoy os quiero presentar dos sitios más…

Castillo de Bil-Bil

Paseando por el precioso paseo marítimo de Benalmádena, a orillas del mar Mediterráneo, nos encontramos con una edificación que destaca sobre todo lo que hay a su alrededor: el Castillo de Bil-Bil.

Castillo de Bil-Bil

Castillo de Bil-Bil

El Castillo de Bil-Bil es una construcción de estilo árabe de color rojo en su exterior y que está decorado con azulejos y bajorelieves que siguen la exquisita tradición nazarí. En el entorno que le rodea, hay unas fuentes y unos jardines de inspiración musulmana dando al enclave una especial belleza y convirtiéndolo en icono de Benalmádena y de la Costa del Sol.

Arcos y detalles del interior del Castillo de Bil-Bil

Arcos y detalles del interior del Castillo de Bil-Bil

La construcción data del año 1927, cuando se comienza el proyecto como una villa de campo para una acaudalada familia de la época. Desde este año hasta 1980, ha tenido varios propietarios. Finalmente es en este año cuando el Ayuntamiento de Benalmádena adquiere el castillo como equipamiento cultural de la ciudad.

Como pequeña anécdota del lugar, contaros que el Castillo del Bil-Bil es el edificio público donde más bodas civiles se celebran en la provincia de Málaga.

Playa de Santa Ana

Si continuamos caminando, dejando a nuestras espaldas la parte trasera del Castillo de Bil-Bil, nos encontramos con una playa a la que quiero hacer una especial mención: la playa de Santa Ana.

Como ya os conté hace un par de años, las playas de Benalmádena se caracterizan por no tener una arena tan tan fina como las playas de la costa levantiva, cosa que a mi particularmente me gusta por el hecho de no ser esa arena rebelde que se mete hasta en los lugares más insospechados de tu cuerpo. Pues bien, otra cosa que tienen casi todas las playas de la ciudades que rápidamente cubre, no puedes ir entrando de manera progresiva al mar e irte habituando a ella. Teniendo estas dos ideas ya preconcebidas en mente, fuimos un día a pasar nuestro día de playa a la playa de Santa Ana y nuestra sorpresa fue mayúscula.

Lo que hace diferente a esta playa es que tiene esa entrada progresiva que se hecha de menos en el resto de las playas de Benalmádena. Además, cuenta con ese tipo de arena, de grano un pelín más grueso al habitual que hace que, para mi gusto, la playa sea perfecta! Si a estas dos características le sumamos que esta playa tenía una olas perfectas para “luchar” contra ellas, se convierte en una playa de 10, además de divertida! : )

Parque de La Paloma, un oasis de vegetación en Benalmádena

Llevo un par de semanas sin escribir una entrada en el blog y es que… he estado de vacaciones!! Merecidas vacaciones tras el duro año que he dejado a mis espaldas… Y desde luego, vacaciones para cargar las pilas para todo lo que se avecina en los próximos meses : )

Este año, hemos tomado rumbo nuevamente a Benalmádena. Hace un par de años estuvimos tres días allí y me supo a poco. Por ello, nos hemos animado este año a explorar un poco más toda esta zona.

En esta entrada y en las siguientes no voy a contaros otra vez todo lo que ya os conté sobre Benalmádena hace un par de años. Para ello, os dejo aquí el enlace para que lo leais. Solo mencionaros que cómo visitas obligatorias, una noche fuimos a pasear al maravilloso puerto deportivo Puerto Marina (de este lugar ya os hablé también aquí); y otra noche fuimos a Torremolinos, a cenar al Restaurante Casa Juan, parada gastronómica obligatoria para todo tipo de paladares, pero en especial para degustar los platos de “mar” que allí nos ofrecen.

Quiero aprovechar este y los siguentes artículos para contaros sobre otros sitios que hemos descubierto de esta preciosa ciudad de playa y que también se merecen un huequito en mi blog : )

Parque de La Paloma

Paseo de Palmeras, Parque de la Paloma

Paseo de Palmeras, Parque de la Paloma

Benalmádena tiene una cosa que asusta mucho y, si no lo conoces de antemano, puede hacerte pensar que lo que se iba a convertir en un día de playa maravilloso se convierta en un día gris. Hay días en los que amanece nublado e incluso con una niebla profunda que, sinceramente, te quitan las ganas de salir de casa. Pues bien, aprovechando uno de los días que amaneció muy nublado pero en que la temperatura era muy agradable, tomamos rumbo hacia un parque que habíamos visto en Internet: el Parque de La Paloma.

El Parque de La Paloma se esconde en el corazón de Benalmádena Costa y es uno de los parques más bonitos que he visitado. Es un oasis de vegetación de todas las especies que se reparten a lo largo de 20 hectáreas y al que podemos ir andando prácticamente desde cualquier punto de la ciudad.

Lo que más impresiona del parque cuando entras es la cantidad de fauna que te puedes encontrar campando a sus anchas dentro del parque: conejos, loros, palomas, gallinas, gallos… (sí, habéis leído bien); además de haber una zona cercada en la que hay ciervos, cabras y burros.

Burros del Parque de la Paloma

Burros del Parque de la Paloma

Una zona que me gustó mucho fue la zona del lago. Un enorme lago por cuyo perímetro transcurren varios caminos que te permiten dar un agradable paseo disfrutando de la vegetación y los animales presentes en este pequeño ecosistema: patos, cisnes, tortugas…

Lago principal de el Parque de la Paloma

Lago principal de el Parque de la Paloma

Además posee un jardín de cactus y suculentas, muy rico por la cantidad de especies que alberga; un jardín de bambú, el cual rodea un pequeño lago también muy tranquilo y más íntimo.

Jardín de Cactus y Suculentas

Jardín de Cactus y Suculentas

Es la primera vez que visito el parque, pero para mi ya se ha convertido en un lugar fijo a visitar cada vez que volvamos a Benalmádena : )

Buscando el invierno…

Invierno… estación tan conocida pero que en los últimos años nos está sorprendiendo con su extraño comportamiento. Invierno… últimamente tan tardío, pero que cuando llega dejan su esencia hasta muy bien entrada la primavera.

Mis abuelas y mis padres siempre me han dicho que los inviernos ya no son lo que eran. De toda la vida yo le he escuchado a mi abuela paterna que recuerda nevadas de dejar incluso aislado el pueblo, San Juan del Molinillo, en Ávila… ¿Ahora? Los inviernos llegan tarde, pero cuando llegan, muestran en muchas ocasiones, su cara más dura.

Apenas estamos pasando por los últimos días de invierno y no quiero que éste termine sin brindarle unas palabras a propósito de una salida que hicimos Javi y yo el pasado día 6 de marzo.

Decidimos subir al Puerto de Cotos, al lado de Navacerrada, a pasar el día. Nos gusta subir en invierno, con el frío, y disfrutar de la Naturaleza en su máximo esplendor que nos regala Madrid en esta época. Hacia buen tiempo y, sabiendo de antemano que habría mucho tráfico, nos encaminamos para estar allí a las 8:00 de la mañana.

Ya de camino con el coche, pudimos prever lo que nos esperaba en la cima puesto que, a partir de los 1.300 metros de altura, una niebla densa no nos dejaba ver más allá del quitamiedos de la carretera.

Winter road

Conduciendo entre el invierno

Y llegamos a nuestro destino. Siempre nos gusta hacer un alto en Venta Marcelino, donde en esta ocasión pudimos disfrutar de un riquísimo desayuno compuesto por café con leche y tostadas con aceite y tomate. Todo esto, al calor de la chimenea que durante los meses de frío siempre está crepitando para el disfrute de todos los osados que subimos hasta allí.

Día de nieve

Se me hace extraño aún hacerme a la idea de que haya podido estar en un entorno que en invierno no tiene nada que envidiar a cualquier paisaje canadiense que podamos imaginar: los árboles cubiertos hasta arriba de nieve con cientos de carámbanos colgando de sus ramas, o estos mismos carámbanos colgando de los tejados de los edificios, grosores de hasta 40 cm de nieve en algunas zonas, un frío polar que hacía honor a esta época del año, niebla profunda que hacía desaparecer a los más intrépidos que se lanzaban en trineo… Sin duda alguna, el perfecto escenario para un día de nieve donde el color principal era el blanco y las personas, por fin, encontramos ese trocito de invierno que tanto anhelábamos.

Senderos de invierno

Reconozco que hubo un rato en el que pasamos mucho frío, pero mereció la pena ya que nunca había presenciado una estampa que pudiese definir de una manera tan gráfica lo que es el invierno.

Bosque en invierno

Por todo ello, quiero compartir con vosotros todas las fotografías que tomé en este día de nieve y que podéis ver a lo largo de esta entrada… Y decidme, ¿quién se imaginaría que una estampa así se pudiese encontrar en la Sierra de Madrid?

Bosque nevado

Refugio invernal

Día de nieve

 Os dejo también aquí el enlace a mi albúm “Invierno” de Flickr.

Fotografía en blanco y negro

Es cierto que cuando empiezas a adentrarte en el mundo de la fotografía, lo que es obligatorio hacer es ver precisamente mucha fotografía. Conocer el trabajo de otros fotógrafos y aprender de ellos. Ver el toque que le ponen a sus tomas, pero sobre todo, extraer de cada una de ellas esa parte que podemos combinar con nuestro propio estilo de fotografía.

Como ya sabéis, soy nueva en este mundo y por este motivo aprendo de todo lo que veo e intento probar técnicas y enfoques que antes no se me hubiesen ocurrido. También, estoy descubriendo todo lo relacionado con el retoque fotográfico para sacarle el mayor partido a
cada una de las fotografías que tomo.

Dentro de todo lo que estoy aprendiendo a cuanto retoque o “modalidad” de hacer una fotografía, me ha sorprendido mucho todo lo que se puede trasmitir y todo el partido que se puede sacar a la fotografía en blanco y negro.

Gracias a la tecnología digital, ahora es muy sencillo si queremos que una fotografía sea en color o en blanco y negro. La fotografía monocromática da ese toque de “magia” que las fotografías a color no le dan. No obstante, en mi corto camino en este mundo he podido comprobar varias cosas en cuento a este tipo de fotografía que quisiera contaros.

Una de las grandes ventajas que le veo a la fotografía monocromática es que, muchas fotografías que pretendían ser a color, por unos motivos u otros, las acabamos descartando… Si le damos el toque blanco y negro, esta puede convertirse en una muy buena fotografía y conseguir finalmente expresar lo que pretendíamos en un principio. Por otro lado, si vamos con esta mentalidad, nunca vamos a planificar una toma en blanco y negro…

Precisamente por esto último, algo que estoy aprendiendo es a desarrollar mi visión en estos colores. Ahora suelo visualizar la  fotografía que voy a tomar tanto en color como en blanco y negro y me he sorprendido a mi misma dandome cuenta que fotografías que pueden no significar gran cosa a color, en blanco y negro toma otros matices más sentimentales y sinceros… Le da un toque más bohemio…

Como muestra de ello, os dejo las siguientes fotografías. Os cuento debajo de cada una de ellas, la idea de fotografía que era y cómo  finalmente terminó siendo una foto en blanco y negro 🙂

Esta fotografía inicialmente iba a ser en color, pero probé el blanco y negro con ella y la verdad, me sorprendió el resultado. Con esta fotografía me di cuenta de que el blanco y negro daba mucho juego 🙂

Esta fotografía fue la primera que hice siendo consciente de que quería que saliese en blanco y negro…

Esta fotografía fue tomada pensando en color, pero los matices que tomaba en blanco y negro reflejar más lo que quería expresar

Esta fotografía fue tomada pensando en color, pero los matices que tomaba en blanco y negro reflejar más lo que quería expresar

Iba montada en el autobús cuando visualice esta imagen tan cotidiana de tarde de fiesta... Inmediatamente me di cuenta de que tendría que ser en blanco y negro para expresar lo que sentía en ese momento

Iba montada en el autobús cuando visualice esta imagen tan cotidiana de tarde de fiesta… Inmediatamente me di cuenta de que tendría que ser en blanco y negro para expresar lo que sentía en ese momento

Además de enseñaros estas fotografías, quiero invitaros a que visitéis el pequeño (de momento) album de fotografías en blanco y negro que tengo en Flickr. Podéis acceder al album pinchando aquí.

Y, ¿qué opináis vosotros de la fotografía en blanco y negro? ¿soléis utilizar esta técnica a menudo? ¿cómo planificáis una toma en blanco y negro? Podéis contarmelo escribiéndo un comentario en esta entrada 🙂